Meditación sobre el futuro

Mi abuelo Luis decía que a él le hubiera gustado ser hijo suyo, porque el mundo siempre progresa hacia adelante. Es muy esperanzador, y es gracias a las personas y empresas.
Hoy vemos ese progreso de forma muy clara en tres áreas:
- La tecnología, que nos facilita la vida como nunca antes.
- Los fármacos, que nos permiten vivir mejor, con menos dolor y curando muchas enfermedades.
- Y la filosofía y ética, que con su sabiduría acumulada con los años nos hace más conscientes, sensibles y humanos.
Pero todo avance tiene su cara B: la tecnología mal utilizada crea armas destructivas, los fármacos se pueden convertir en drogas dañinas y la filosofía puede ser utilizada por manipuladores dogmáticos para su propio beneficio.
Aun así, sigo pensando como mi abuelo, el mundo avanza, aunque sea con ese ritmo imperfecto: uno paso atrás, pero dos adelante; y la clave es el auto-Liderazgo Responsable
Ayer, en Baviera, recordábamos cómo eran nuestras reuniones de gerentes de clínicas hace más de 20 años: largas jornadas metidos en una sala intentando mejorar cada detalle. Hoy combinamos reflexión con momentos de disfrute compartido. Ayer paseamos por la bonita Albufera Valenciana.
Nuestra vida deja huella en las personas y esa es nuestra oportunidad.

