Meditación sobre el amor

Tenía 24 años y trabajaba en Price Waterhouse. Un día, una compañera me dijo que nos dejaba, que se iba a casar con un compañero de la oficina, y que eso era incompatible con que siguiéramos juntos en el trabajo. Que pena, no lo entendí. El socio responsable de RRHH me dijo entonces que con los años lo comprendería, que era joven. Bueno… creo que sigo siendo joven (58 años) porque sigo sin entenderlo.
Hoy veo cómo un directivo con 39 años en una compañía (CEO de Nestlé) es cesado por el hecho de desvelar una relación sentimental con una compañera. Desconozco los detalles, y cualquier comentario puede ser sesgado, pero si no hay otros motivos detrás, lo que se traslada es un mensaje simplista y frívolo sobre algo tan bonito como es el amor.
El amor en todas sus formas: sentimental, filial, fraterno, espiritual, al trabajo, a la naturaleza… le da color a la vida.
Por suerte, en Clínica Baviera hemos podido adaptarnos, resolver y apoyar las diferentes relaciones humanas de amor, desamor, matrimonios, hijos, rupturas… En definitiva, respetar la vida de las personas como desearíamos que respetaran la nuestra. Y es cierto que no siempre es fácil, pero buscamos adaptarnos y encajar como si de un maravilloso puzle se tratara.
Me gusta la contabilidad porque hace balance entre lo positivo y lo negativo. Y me disgusta cuando se olvidan las cosas buenas que una persona ha conseguido y se le juzga únicamente por un hecho puntual, elevándolo a juicio categórico. Todos somos un conjunto de aciertos y errores (seres humanos).

